sábado, 14 de mayo de 2011

Ultima voluntad


 Torre de Babel, instalacion de Marta Minujin

El hombre conocía de poesías y de libros, vivía rodeado de literatura. A punto de partir, sintiéndose en los brazos de la muerte, pidió que su biblioteca fuera enterrada con el.
Su familia se opuso, no solo por lo valioso que eran los libros (y con seguridad, pensaban vender), sino porque además, debido a la cantidad, deberían comprar más parcelas de tierra.
Solicitó entonces ser cremado y que se hiciera lo mismo con los libros y se juntaran las cenizas. Los familiares lucharon contra esa voluntad, incluso después de haber fallecido el hombre.
La firma de abogados que lo representaba, sin embargo, logró que aquello, escrito en el testamento, pudiera llevarse a cabo. El cuerpo sin vida del hombre fue cremado y la biblioteca, con más de dos mil volúmenes, fue reducida a cenizas.
Precavido, había hecho comprar una vasija de grandes dimensiones, donde se guardaron todas las cenizas. La misma no fue llevada al cementerio, como la familia preveía. Los papeles que tenían los letrados indicaban otro destino.
La vasija descansa en el hall central de la biblioteca de la ciudad y aseguran quiénes la visitan, que es posible escuchar, acercando el oído a la fría textura de la porcelana, las historias más fabulosas y deleitarse con las poesías más bonitas.
El hombre, donde sea que esté, sonríe feliz.
Ernesto Parrilla

lunes, 9 de mayo de 2011

Mi escuela


Mi escuela:
Bajo el cielo azul celeste,
de mi querida Entre Ríos,
van los gurises cantando,
rumbeando a la 27.
Escuelita de estos pagos.
Rodeada de linares floridos,
parece una marejada.
De dorados trigales
que tientan a las palomas.
Lo primero que se encuentra
es el molino y el patio,
el aljibe y su brocal.
Un escudo muy añoso,
adosado a la pared
con la leyenda que indica
que es Escuela Nacional.
Los gurises la saludan
con el cantar y el amor
que el enseñaron maestras
con mucho de maternal.
Teresa Albarenque

Efectos


Efectos:
Hasta ayer, 
lucía mi otoño satisfecho, 
ostentando mi vanidosa madurez. 
En sazón la piel, los sentidos, las ideas, 
despertaban tu apetito. 
Hasta ayer. 
Esto es lo grave, esto es lo trágico, 
que tu adios se lleve a cuestas 
el puntal que sostuvo mi altivez. 
Hoy amanecí encorvada, rustica, desvalida. 
Hasta ayer...me amabas. 
Alicia Beber

lunes, 2 de mayo de 2011

Eloísa Cartonera, entrevistada por Tintas


Debemos decir que nos enorgullece mucho contar con una entrevista a la Editorial Eloisa Cartonera. Su historia es muy sencilla: 
 
Eloísa Cartonera nació en el 2003, por aquellos días furiosos en que el pueblo copaba las calles, protestando, luchando, armando asambleas barriales, asambleas populares, el club del trueque, ¿se acuerdan del club del trueque?, ¡Cómo pasa el tiempo de este lado de la tierra!
Por aquellos días, hombres y mujeres perdieron sus trabajos, y se volcaron masivamente a las calles en busca del pan para parar la olla, como se dice, y conocimos a los cartoneros.
...Era verano, Cucurto y Javier Barilaro hacían unos libritos de colores y poesía: Ediciones Eloísa; por aquella bella dama descendientes de bolivianos que conquistó el corazón de Javier Barilaro y luego se fue.
¡Gracias Eloísa! porque con tu belleza cautivaste al compañero que después diseñó tantos libros como verdes hojas en primavera.
Después, junto con los desocupados, el club del trueque y los cartoneros que recorrían las calles con sus carros repletos de cartones, aumentó el precio del papel con que hacían los libritos y nació la idea y la necesidad de cambiar el sistema…
…Y un día llegó Fernanda... una tarde amarilla, en una bibicleta rosa, con una pollera verde, como la primavera, y nos propuso abrir un taller en la calle Guardia Vieja…
Así nació Eloísa Cartonera, en la primavera de 2003.

Su historia es sencilla, pero la utopica idea de hacer libros con cartones de cartoneros es una realidad gracias a estos soñadores. Actualmente, cuentan con mas de doscientos titulos de diversos autores de latinoamerica. Y siguen andando por el mundo editorial, de forma independiente y rara. 

Textos de Taller: Una foto entre la ficción y la realidad... (3)


Los pájaros al viento:
Los pájaros que no se deciden a volar.
Logicamente, porque encontraron algo que los atrae.
O porque el viento del sur acarrea fríos.
Las nubes revoltozas, parece que se viene una tormenta.
¿Los pájaros se parecen a las personas?
Teresa Albarenque

Textos de Taller: Una foto entre la ficción y la realidad... (2)


La oscuridad de los paraguas:
Un  día, un hombre dijo: "Está por llover". Entonces, el rey del pueblo sacó su paraguas y se protegió. Las personas allí reunidas, imitaron el gesto.
Todos con sus paraguas hacia el cielo, esperaban que comenzara a llover. Los más jovenes, comenzaron a desconfiar. Diciendo que seguramente el sol había salido más allá de la tela de sus paraguas. Pero pronto fueron persuadidos de que el repiquetear que sentían era producto de la fuerte lluvia.
Así pasa sus días este pueblo. Bajo la oscuridad de sus paraguas. Casi nadie se anima a cerrar sus paraguas, a desprotegerse y ver si es que llueve o no. Cuentan las voces que hay quienes lo han hecho. Los enviados del rey dicen que la lluvia carcomió a esos hombres. Otros cuentan por las noches, que esos hombres se han ido enamorados del sol.
Los sabios dicen que mojarse es el precio de ver el sol.
Kevin Jones

Textos de Taller: Una foto entre la ficción y la realidad... (1)



La versatilidad de la mano:
Herramienta primaria
que tan usada,
a veces le mezquinamos valor.
Exquisitas sus obras,
o desastrosas según la intención.
Es un cachetazo o una caricia.
Es cuna y contención
o muerte y dolor.
Y esta vez, ante mis ojos
es un puño, apenas cerrado
ostentando una flor.
Alicia Beber

Unas cuatro fotos sobre la mesa, dadas vuelta. Tomamos cada uno alguna al azar, y nos dejamos llevar por la imagen. Dejando nacer algunas palabras. Eso hicimos, hoy a la tarde en el Taller del Centro Literario....